Cirugía de las Orejas - Otoplastia
La otoplastia (o también llamada operación de las orejas) es una operación utilizada para corregir las deformidades de las orejas. Las más operaciones más comunes y conocidas ante todos son las que corrigen las llamadas orejas de soplillo u orejas en asa, y también las que corrigen las deformidades y hematomas producidas por algún traumatismo anterior.

Se usa preferiblemente una anestesia local y sedación ligera. Sin embargo, para casos especiales como los niños también se usa anestesia general o anestesia local con una sedación más fuerte. Durante la anestesia local se mantiene al paciente despierto pero tranquilo y sin ningún tipo de dolor; durante la anestesia general, se duerme completamente al paciente.
Para conseguir unir las orejas a la cabeza se procede de la siguiente manera: se extirpa un huso de piel de la parte posterior de las orejas y así la cicatriz queda lo menos a la vista posible, por lo que queda escondida totalmente. Además, los cirujanos de hoy en día intentan que quede lo más natural posible, marcando primero por donde se quiere plegar la oreja y debilitando el cartílago para poder doblarlo.
Antes de la operación se puede decidir entre el cirujano y el paciente que técnica es la que se llevará a cabo al operar y, además, si hay alguna posibilidad de realizar operaciones complementarias con el objeto de mejorar estéticamente.
El tiempo que se suele invertir en hacer la operación de las orejas suele ser alrededor de una hora y media.
Con respecto al post-operatorio, se lleva un vendaje para proteger las orejas durante una semana y además, después de esa semana, dos o tres semanas más se lleva una banda elástica que protege la zona y mantiene la forma definitiva de las orejas.